Salidas pedagógicas: experiencia única de aprendizaje en la Selva amazónica

Entre el 28 de enero y el 2 de febrero, los estudiantes de grado 11° del Cañaverales International School vivieron una experiencia única en el Amazonas, a través de la salidas pedagógicas . Más allá de ser un viaje, esta salida se convirtió en un espacio de aprendizaje integral donde la biología, la creatividad, el servicio y el trabajo en equipo se entrelazaron en cada actividad. Desde la adecuación de un salón multigrado, hasta la recolección de muestras para un proyecto científico, cada estudiante enfrentó desafíos que fortalecieron sus habilidades y expandieron su visión del mundo.
De la teoría a la práctica: Aprender haciendo
En el marco del Proyecto de ciencias, los estudiantes llevaron a cabo una investigación científica colectiva. En equipos, seleccionaron un tema de estudio relacionado con la biodiversidad del Amazonas, recolectaron muestras en campo y las analizaron para profundizar en la riqueza ecológica de la región. Esta metodología de aprendizaje activo les permitió aplicar sus conocimientos de biología en un contexto real, enfrentándose a los retos del trabajo de campo y comprendiendo la importancia de la ciencia en la conservación ambiental.

Educación con propósito: Impacto social a través de CAS
Como parte del componente de Creatividad, Actividad y Servicio (CAS), los estudiantes participaron en un proyecto de intervención social en Macedonia, una comunidad indígena del Amazonas.
Allí, adecuaron un salón multigrado, un espacio donde niños y niñas de entre 2 y 6 años comparten el mismo aula. Aunque la infraestructura contaba con sillas y mesas, carecía de herramientas pedagógicas y elementos que estimularan el aprendizaje.

Para transformar este espacio, los estudiantes crearon diferentes rincones educativos:
- Rincón Deportivo: dotado con balones de fútbol, baloncesto y voleibol.
- Rincón Musical: con instrumentos como marimba, guitarra, güiro, campana y teclado.
- Rincón Literario: equipado con libros, juegos didácticos, tapetes y cojines para la lectura.



Este esfuerzo, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, contribuyó a garantizar una educación de calidad (ODS 4) y reducir desigualdades (ODS 10), promoviendo el aprendizaje en doble vía: mientras los niños de la comunidad accedían a mejores condiciones para su educación, los estudiantes de CIS aprendieron sobre la cultura local, el valor del trabajo en equipo y la importancia de la empatía y el servicio.
Para Gabriela Giraldo Escudero las salidas pedagógicas, “me han permitido conocer muchas culturas y lugares de Colombia. He aprendido a respetar pero asimismo escuchar de culturas, creencias y tradiciones que, aunque no comparta, me permiten aprender de ellas y ver cómo estas moldean el estilo de vida de estas comunidades”.
Con lo cual concuerda Jacobo Fernández Orrego, quien asegura que “Estas salidas pedagógicas me han generado muchos recuerdos inolvidables, que me han hecho ver la vida de una forma diferente, comprendiendo la vida de diferentes personas y comunidades”.
Sobre las realidades del país Fiona Martínez Alcalá asegura que “las salidas pedagógicas me han hecho darme cuenta de las realidades de la gente en diferentes zonas del País y cómo la ayuda más grande no es lo material, sino reconocerlos y darles un lugar”.
Retos que fortalecen habilidades en las Salidas Pedagógicas
Para muchos, esta experiencia representó un desafío que los llevó a fortalecer habilidades sociales y a desarrollar una mayor capacidad de convivencia.
Durante el viaje, el trabajo en equipo y la necesidad de adaptarse a un entorno distinto ayudaron a estrechar lazos entre compañeros y a reforzar la comunicación dentro del grupo.

Además, la desconexión digital permitió que los estudiantes se enfocaran en el presente y participaran en actividades diseñadas para fomentar la integración, como los juegos tribales, en los que se relacionaban con compañeros con los que normalmente no compartían tiempo. “Aprendí a trabajar mejor en equipo y a comunicarme mejor”, asegura Martín Forigua Barbosa.
Para Mariana Castro, esta experiencia ha sido maravillosa y en ella “aprendemos muchísimo sobre cultura pero también a compartir más como grupo y como amigos, fue una experiencia retadora en los juegos tribales sin embargo, se disfrutó muchísimo”.
Estas actividades son una oportunidad para que los estudiantes enfrenten retos fuera de su rutina habitual. En el Amazonas, experimentaron la vida sin comodidades como el agua potable, el aire acondicionado o la conectividad constante. Dormir en hamacas, movilizarse por el río en largos trayectos y adaptarse a nuevas dinámicas fueron experiencias que los llevaron a desarrollar resiliencia y autogestión.
Incluso aspectos cotidianos como la alimentación se convirtieron en desafíos. Algunos estudiantes probaron platos típicos con ingredientes inesperados, descubriendo nuevas formas de ver la gastronomía y enfrentando sus propios límites con una mentalidad abierta.
Más allá de las dificultades, el impacto generado en la comunidad fue una de las mayores satisfacciones. Ver la transformación del aula que intervinieron para la comunidad de niños y niñas de Macedonia después de días de trabajo reforzó en los estudiantes la importancia del servicio y la capacidad de generar cambios positivos en su entorno.
Más que salidas pedagógicas, una lección de vida
Las salidas pedagógicas no sólo enriquecen el aprendizaje, sino que transforman la manera en que los estudiantes perciben el mundo. A través de la inmersión en nuevas realidades, desarrollan habilidades clave como:
- Aprendizaje experiencial: la vivencia directa refuerza conocimientos de manera más efectiva que la teoría en el aula.
- Conexión con el mundo real: aplicar lo aprendido en un contexto auténtico da sentido al conocimiento.
- Desarrollo de habilidades sociales y emocionales: el trabajo en equipo, la convivencia y la interacción con comunidades fortalecen la empatía y la comunicación.
- Motivación y compromiso: al vivir experiencias significativas, los estudiantes desarrollan un mayor interés por aprender.
- Interdisciplinariedad: un solo viaje puede abarcar múltiples áreas del conocimiento, promoviendo un aprendizaje holístico.
Cada una de las salidas pedagógicas, ya sea a Boyacá, Santander, La Guajira o el Amazonas, se convierte en una oportunidad invaluable para el desarrollo académico y personal de los estudiantes. Estas experiencias fortalecen el modelo educativo de Cañaverales International School, permitiendo que cada estudiante aprenda desde la experiencia y descubra, en cada reto, una oportunidad para crecer.

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