Hay personas que hacen parte de una institución y otras que, con el paso del tiempo, se convierten en parte de su historia. Soraya Vidales pertenece a este último grupo.
Después de 35 años de entrega, compromiso y servicio, nuestra querida secretaria de la sección de Preescolar inicia una nueva etapa: su merecida pensión. Con ella culmina una trayectoria marcada por la responsabilidad, el cariño y una dedicación que dejó huella en generaciones enteras de estudiantes, familias y colaboradores.

Durante más de tres décadas, Soraya fue mucho más que la secretaria de Preescolar. Fue el primer rostro amable que recibía a muchas familias, la voz serena que brindaba tranquilidad en momentos de incertidumbre y la persona que, con disciplina y organización, hizo posible que innumerables procesos se desarrollaran con excelencia.
A lo largo de estos años vio crecer a casi tres promociones completas de estudiantes y acompañó a tres generaciones de familias, convirtiéndose en un referente para quienes han hecho parte de la comunidad Cañaverales.





Su compromiso también trascendió las oficinas. Durante varios años lideró la coordinación del servicio de transporte escolar, una labor que desempeñó con la misma responsabilidad, precisión y sentido del deber que caracterizaron toda su carrera.
Pero quienes compartieron con ella saben que su legado también se construyó desde los pequeños gestos. Su amor por los animales hizo que muchos recordaran verla cuidando de ‘Simón’, el perrito que encontraba siempre alimento y cariño en sus manos, así como de los patos, las iguanas y otros visitantes de nuestros espacios verdes. Un reflejo de la sensibilidad y generosidad con la que entendía el cuidado de toda la comunidad.



En una emotiva despedida, colaboradores y directivos le rendimos homenaje a una vida dedicada al colegio. Como símbolo de gratitud y de los nuevos comienzos que hoy emprende.
Soraya deja una huella imborrable en Cañaverales International School. Su ejemplo de disciplina, compromiso, servicio y calidad humana seguirá inspirando a quienes hoy continúan construyendo esta comunidad.
Gracias, Soraya, por una vida de entrega incondicional. Te deseamos una etapa llena de tranquilidad, tiempo para disfrutar de tu familia, nuevos proyectos y la satisfacción de saber que tu historia permanecerá para siempre en el corazón de Cañaverales.
